Otro sueño de mierda

Esta noche he tenido un sueño. En él aparecía un urdangután junto a diez o quince ocas de las más blancas. El corrompido animal se pasaba el dedo corazón entre las nalgas y lo daba a oler a sus seguidoras. Ellas, tan puras, lo compartían disfrutando inexplicablemente de la caquita, que les parecía buenísima, y desprendía, según ellas, un perfume majestuoso.

Efectos de los turrones de Agramunt

Esta mañana, después de desayunar unos turrones de Agramunt remojados en coñac, he ido a pasear por la Fira de Santa Llúcia. Estaba dando tumbos entre las tiendecillas, dándome el gusto de tocar todo lo que podía, cuando me he topado con Charlie Sheen. Tenía los pantalones bajados y estaba haciendo caca rodeado de fans. Me ha firmado un autógrafo. Sin duda, el mejor lunes de mi vida.